1 de noviembre de 2014

El mexicano: un indefinido.


¿mexicanidad?
¿Qué es un mexicano?
Empezaré como parte-aguas al tema como bien decía un artículo de José Martín al hablar de Antonio Caso para buscar definir la identidad del mexicano:
" ...El mismo Antonio Caso dice que la herencia que tenemos del indio y el español no es precisamente lo mejor. “ Existe una profunda relación entre el defecto característico de los indios y el vicio fundamental del español. Parece que, al mezclarse, las dos razas cambiaron sólo sus malas prendas y reservaron sus buenos atributos ” (Caso, 1985 : 206). ¿ Partir entonces de un ideal cuando se reconoce que materialmente no se cuenta con lo mejor de la esencia del mexicano ?
El problema para Antonio Caso es que no estamos formados por completo, por eso afirma que “ la psicología del pueblo mexicano es más difícil de llevar a buen término que la interpretación psicológica semejante de los pueblos europeos, porque el alma colectiva de los mexicanos no ha cuajado aún en formas o aspectos característicos y definitivos ” (Caso, 1985 : 207). Entonces, si no estamos formados por completo, ¿ cómo se puede insistir en una identidad nacional ? ¿ Cómo hablar del mexicano, de manera general ; y no de los mexicanos, de múltiples formas particulares ? Ver: http://amerika.revues.org/2067
Existen para mí muchos indicios de que realmente el mexicano no tiene más que un sincretismo cultural adaptado en una región y bandera. Pero en realidad, México es un país heterogéneo unido por el mismo espíritu de renuncia y aceptación de las circunstancias (cualquiera que éstas fueren).

Puntualizaré los indicios que considero relevantes:
  • El Malinchismo. Una persona es malinchista cuando tiene tendencia a preferir lo extranjero frente a lo nacional y es reflejo de nuestra herencia y mezcla desafortunada, como bien marca el origen de la palabra. 
  • Los que hablan con términos en inglés todo el tiempo. Dado, en todos las esferas sociales. De ésta desafortunada tendencia ha surgido el término "spanglish". Pero lo más fuerte del caso es que se ha propiciado desde las escuelas, creando una especie de cultura "snob" para sentirse que pertenecen a un grupo social sociecónomico alto.
  • Festejos comerciales inducidos por una "cultura pop o de plástico" como el Halloween, La Navidad con Santa Claus, El día de San Valentín y más.
  • Las "tribus urbanas" en su mayoría son generadas por pseudos estilos musicales como los punks, los skatos, los emos por mencionar algunos. Todos son tendencias de estilos de vida extranjeras.
De éstos puntos, me da la idea de que al no cuajarnos con una identidad homogénea, se nos ha facilitado ser sincréticos con todo lo que termine gustando bajo la ideosincracia. Reflejo de esto, es la música, donde escuchamos y consumimos salsa y cumbia como si fuesen originarias de aquí.

También el proceso globalizador del mundo comercial nos ha llevado a ser más absorventes de las tendencias extranjeras. No es que sea único el caso, pero para el mexicano es algo peculiar. La facilidad con que aceptamos lo externo sin duda fomenta que se desdibuje la identidad que haya amalgamado desde la creación del país o lo peor aún, que se esté en una innercia interminable de acumulación de tendencias que nos consolide como perfectos híbridos socioculturales.